Kylian Mbappé arrastra complicaciones musculares y en una de sus rodillas. A pesar de ello, se lo vio navegando en Italia con su pareja Ester Expósito, cuando el Real Madrid le pidió mayor discreción en el cierre de una temporada en la que está por terminar en blanco y a pocos días del duelo con el Barça en el Camp Nou.
La presencia del goleador parisino en el próximo enfrentamiento contra el conjunto azulgrana es una auténtica incógnita tras las últimas pruebas médicas que sugieren un periodo de baja más prolongado de lo previsto inicialmente. La planificación supervisada por los doctores del Real Madrid buscaba regenerar la articulación del futbolista, quien ha jugado gran parte del curso al límite de sus capacidades físicas, sumando una cifra goleadora sobresaliente.
Incluso Álvaro Arbeloa, al ser consultado por la situación, evitó salir en defensa cerrada del comportamiento del atacante, remitiendo toda responsabilidad a las decisiones de los facultativos y a la gestión del tiempo libre de cada profesional. Con el campeonato doméstico prácticamente imposible, la directiva se debate entre forzar la reincorporación de su estrella para salvar el honor en el Clásico o preservar su salud física de cara a los retos internacionales del verano.
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