José Mourinho se fue del Camp Nou con una victoria fundamental para el Real Madrid, pero también con un reclamo hacia el arbitraje.
Después del 2-1 frente al Barcelona, el entrenador portugués cuestionó una acción que, según su interpretación, debió terminar con la expulsión de João Cancelo por una entrada sobre Diomande.
“Con un VAR que estaba dormido en el minuto 60, con una decisión que seguramente pudo tener una gran influencia en el partido: una clara tarjeta roja de João a Diomande”, manifestó el técnico durante la rueda de prensa. Pese a la crítica, Mourinho consideró que el árbitro había realizado una buena actuación general.
El portugués también elogió a Andriy Lunin, titular por la ausencia de Thibaut Courtois, y destacó el trabajo de Marc Cucurella para contener a Lamine Yamal. Sobre el joven atacante del Barcelona, reconoció: “Lamine es muy bueno, muy bueno”, aunque valoró que el lateral madridista aguantara la presión y evitara quedar condicionado por una tarjeta amarilla. Así, Mourinho combinó la celebración por una victoria clave con el reconocimiento al esfuerzo colectivo de sus futbolistas.
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