El técnico alemán y la dirección deportiva han colocado a dos defensas titulares en el escaparate a una semana del cierre del mercado.
A falta de pocos días para que baje el telón del mercado de fichajes, la planta noble del Fútbol Club Barcelona vive unas horas de máxima ebullición debido a la necesidad de reestructurar la plantilla de manera drástica. Hansi Flick y el director deportivo Deco manejan una lista interminable de frentes abiertos, donde las salidas imprevistas se han convertido en la gran prioridad institucional para equilibrar las cuentas y contentar al cuerpo técnico. En este escenario de vértigo, nombres de peso que parecían intocables como Alejandro Balde y Jules Koundé han pasado a estar formalmente en el mercado ante la falta de total satisfacción con su rendimiento durante el curso pasado.
La situación del lateral izquierdo se ha vuelto especialmente tensa después de que el estratega germano decidiera dejarlo fuera de la convocatoria para el encuentro frente al Elche, un mensaje meridiano sobre su rol actual en el equipo. Ante este panorama, el defensor maneja propuestas formales de varios clubes europeos, destacando especialmente el fuerte interés del Manchester United, mientras la entidad catalana busca un ingreso importante que permita financiar la llegada de un nuevo zaguero polivalente. La planificación exprés de la directiva blaugrana afronta su semana más decisiva con la obligación de cerrar operaciones complejas tanto en la retaguardia como en la medular antes de que se agote el tiempo reglamentario.
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