Los triunfos ante el Manchester United y en el derbi abren un duro periplo con visitas a Cornellà y Stuttgart antes de recibir al Bayern y al Barcelona.
La valiosa victoria cosechada frente al Manchester United no solo confirmó el estatus del Atlético de Madrid en el continente, sino que otorgó un margen de tranquilidad fundamental para afrontar un tramo del calendario enormemente exigente. El equipo dirigido por Diego Pablo Simeone suma tres puntos vitales para mantenerse en la pelea por el top 8 europeo, un colchón de seguridad imprescindible ante los importantes compromisos internacionales y domésticos que se vislumbran de forma inminente en el horizonte rojiblanco.
El desafío más inmediato exige una salida a Cornellà para medir la racha victoriosa frente al Espanyol, a la que seguirá sin tregua un desplazamiento continental a Alemania para enfrentarse al Stuttgart. Sumar los tres puntos en tierras germanas se antoja crucial para consolidar la dinámica ganadora antes de recibir en el Metropolitano al todopoderoso Bayern de Múnich. Un choque de máxima exigencia en la Champions que precederá, solo cuatro días después, a la visita del FC Barcelona en el campeonato liguero.
Con tres semanas por delante en las que también se cruzará con el Deportivo y el Levante, la plantilla atlética asume el reto bajo la clásica máxima del «partido a partido». La solidez mostrada tras el parón de selecciones, donde amarró un triunfo por 1-2 a la vuelta del compromiso internacional, será la clave para gestionar el desgaste físico y mantener la segunda plaza en LaLiga en una fase decisiva que definirá sus aspiraciones reales en ambos frentes.
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