El rendimiento de la plantilla cuestiona los métodos del histórico preparador
La figura de Antonio Pintus, otrora intocable en el organigrama madridista, vuelve a estar en el centro de todas las críticas debido a la alarmante cifra de bajas musculares y recaídas que sufre la plantilla. La falta de un criterio unificado y las constantes rotaciones en la responsabilidad de los servicios médicos han dejado al equipo sin una hoja de ruta clara para prevenir las lesiones, una carencia que se paga con creces en los momentos críticos del curso. El club se encuentra ante una encrucijada vital: mantener su actual estructura de preparación o emprender una reforma profunda que devuelva al equipo la fiabilidad atlética que requiere un club de su nivel.
Este debate sobre la eficacia del área física no es nuevo, pero la acumulación de episodios como el de Álvaro Carreras —cuya rotura tardó una semana en ser confirmada— evidencia fallos operativos impropios de la élite. La directiva sabe que la eliminatoria contra el City no solo se jugará en el plano táctico, sino también en la capacidad de aguante físico de sus hombres, un área donde el Real Madrid parte con desventaja. La reestructuración de estos servicios médicos se perfila ya como la asignatura pendiente de una entidad que busca, ante todo, estabilidad para volver a dominar el fútbol europeo sin depender del azar.
Publicar comentario