El cruce de declaraciones entre Xavi, Laporta y Tebas marca la recta final de la campaña electoral
La polémica sobre el frustrado retorno de Leo Messi ha escalado hasta convertirse en el tema central de la contienda electoral. Xavi Hernández no solo señaló a Laporta como el responsable principal, acusándolo de bloquear el fichaje por miedo a perder poder personal dentro del club, sino que también involucró a LaLiga al afirmar que el marco financiero estaba validado. La negativa de Tebas a esta versión sitúa a los actores en escenarios opuestos, alimentando la duda sobre si el impedimento fue una cuestión de normativa económica o, como defiende Xavi, una decisión estratégica de la actual presidencia para evitar que Messi proyectara una sombra demasiado alargada sobre su gestión.
Por su parte, el entorno del jugador insiste en que «va saliendo la verdad, poco a poco», confirmando el distanciamiento total entre Messi y la actual junta directiva. Con la aparición de estas nuevas acusaciones, el barcelonismo vive momentos de incertidumbre ante el 15 de marzo, fecha de las elecciones. La figura de Messi, que permanece al margen de la pugna electoral pero muy presente en el sentir de los socios, se ha transformado en el símbolo de un «final triste» —como lo definió el propio Tebas en su momento—, dejando una herida abierta en la relación entre el máximo ídolo de la historia del club y quienes hoy ostentan el poder en los despachos del Camp Nou.
Publicar comentario