El nuevo tridente con Güler de mediapunta revoluciona el juego ofensivo
El esquema táctico del Madrid ha encontrado su equilibrio gracias a la unión de Tchouaméni, Camavinga y Valverde en el centro del campo. Esta sala de máquinas, coronada por la creatividad de Arda Güler, ha dotado al equipo de una estabilidad defensiva y una agresividad inéditas.
Acercar al joven talento turco a la zona de finalización ha permitido que su visión de juego sea mucho más dañina para los rivales. El conjunto se muestra ahora más afilado de cara a portería, combinando la solidez atrás con una amplia variedad de recursos en el ataque.
Este sistema no solo protege la zaga, sino que permite transiciones rápidas y asociaciones que desequilibran cualquier planteamiento defensivo. La propuesta de Arbeloa ya es plenamente reconocible, basándose en un bloque sólido que vuela cuando tiene la posesión del balón.
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