El MEDIOCAMPISTA DEL MANCHESTER CITY ENFRENTA UNA SANCIÓN POR SUS DICHOS CONTRA EL ARBITRAJE.
El panorama se oscurece para el Manchester City tras la apertura de un expediente disciplinario contra una de sus piezas fundamentales. La Asociación de Fútbol (FA) ha acusado formalmente a Rodri de mala conducta, luego de que el volante español lanzara duras críticas hacia el desempeño arbitral en la Premier League. El incidente se originó tras el amargo empate 2-2 frente al Tottenham, donde el conjunto de Pep Guardiola desperdició una ventaja de dos goles a principios de febrero.
La frustración en el vestuario «Citizen» escaló a niveles públicos cuando Rodri, en declaraciones para la emisora australiana Stan Sport, decidió romper el silencio y respaldar la postura que su entrenador ha sostenido durante casi una década en Inglaterra. Para el mediocentro, existe un trasfondo que va más allá de errores puntuales en el campo de juego, sugiriendo una falta de objetividad que ahora lo tiene en el ojo del huracán federativo.
«Sé que ganamos demasiado y la gente no quiere que ganemos», disparó el futbolista, dejando claro que percibe una resistencia externa al éxito sostenido del club. Sin embargo, el punto que más molestó a las autoridades fue su cuestionamiento directo a la imparcialidad: «El árbitro tiene que ser neutral y para mí, honestamente, no es justo». Estas palabras son las que hoy sostienen la acusación de la FA, que considera que el jugador cruzó la línea del respeto reglamentario.
El descargo del jugador no se detuvo allí, enfatizando el sacrificio del plantel que se ve opacado por fallos externos. «No es justo porque trabajamos muy duro en estas situaciones y ahora, para tomar estas decisiones, tenemos que seguir adelante», concluyó. Ahora, el Manchester City aguarda la resolución final, que podría privar a Guardiola de su eje en el mediocampo en un tramo crucial de la temporada, mientras el debate sobre el trato arbitral hacia el vigente campeón vuelve a encenderse en territorio británico.
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