La decisión de Arbeloa tras la inesperada derrota con Osasuna

La falta de respuesta de los suplentes obliga a retomar las charlas individuales

El plan de rotaciones diseñado por Álvaro Arbeloa ha sufrido un duro revés tras el último encuentro. Los futbolistas que debían dar un paso adelante no aprovecharon su oportunidad sobre el césped de Pamplona. Esta situación obliga a los menos habituales a regresar al famoso sofá gris de Valdebebas.

En ese rincón del vestuario es donde el técnico madrileño trata cara a cara los problemas. Se habla de minutos, del rol en el equipo y de cualquier conflicto sin intermediarios. Tras encadenar cuatro victorias, parecía que todas las piezas encajaban, pero la intensidad se desvaneció.

Los jugadores que estaban desconectados mostraron otra actitud en entrenamientos previos, pero fallaron en la competición. El compromiso colectivo se vio comprometido cuando los pesos pesados necesitaron un descanso real. Ahora, el sofá gris vuelve a ser el único camino para recuperar el nivel perdido.

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