El técnico explica la gestión de los minutos de la joven estrella y cómo se vive la presión mediática en Barcelona.
«Sabemos que si sustituyo a Lamine miran a ver qué hace él, su reacción», explicó Flick sobre el foco mediático constante. El entrenador alemán entiende perfectamente que las jóvenes figuras del club generen tanto interés y debate en los medios locales. Sin embargo, prioriza el bienestar del grupo y la rotación necesaria para mantener el nivel competitivo durante toda la temporada.
«Es normal que siendo futbolista cuando sales del campo no estés satisfecho», admitió el técnico con total naturalidad ante los micrófonos. Para Flick, el descontento momentáneo de un jugador es parte del juego y demuestra el hambre de gloria de sus pupilos. «Otro jugador se merece jugar y hay que aceptarlo», concluyó, subrayando la importancia de la competencia interna sana.
El técnico destacó que «Lamine, Cubarsí, Bernal… actúan de la misma forma, como un equipo», resaltando la madurez de los canteranos. El entrenador busca que los talentos de La Masia crezcan sin la presión externa que suele generar el entorno del club. Para él, lo más importante es que la plantilla se mantenga como una unidad sólida ante cualquier adversidad.
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