El técnico alemán justifica el enfado de su estrella y confía en su recuperación anímica para la Champions
Hansi Flick compareció en rueda de prensa con la intención de restar importancia al desplante de su pupilo, atribuyendo el comportamiento a la intensidad del choque. El preparador germano destacó que Lamine «lo intentó todo para marcar el segundo gol» y que esa ambición, lejos de ser un problema, es «perfecta y genial» para el crecimiento del equipo. Según el técnico, el hecho de que el jugador siempre pida el balón y esté disponible es lo que realmente le importa, minimizando el impacto de los gestos captados camino a los vestuarios.
Con la eliminatoria de Champions League contra el Atlético de Madrid a la vuelta de la esquina, Flick se mostró convencido de que este episodio quedará en una anécdota. «Tenemos tres días para preparar el próximo partido. La Champions es muy importante y estará de mejor ánimo», sentenció el entrenador, tratando de cerrar una polémica que amenaza con desviar el foco del gran paso dado por el Barça hacia el trofeo liguero. El vestuario confía en que la magia de Lamine vuelva a brillar el próximo miércoles, esta vez con la sonrisa que toda la afición espera recuperar.
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