El brasileño esquivó la tarjeta roja tras una falta sobre Richard Ríos.
La polémica arbitral marcó el desenlace del duelo entre el Benfica y el Real Madrid cuando, a falta de cinco minutos para el cierre, Vinícius Júnior cometió una infracción que pudo costarle la expulsión. El extremo brasileño, que ya arrastraba una cartulina amarilla desde el inicio del segundo tiempo por excederse en su celebración tras anotar el gol blanco, derribó por detrás a Richard Ríos. La acción se produjo justo en el semicírculo del área, cuando el futbolista local se disponía a ejecutar un disparo a portería, lo que generó una airada protesta de todo el banquillo luso ante la falta de sanción disciplinaria.
A pesar de la claridad de la falta, el colegiado François Letexier decidió no mostrar la segunda amonestación al atacante madridista, permitiéndole finalizar el encuentro sobre el terreno de juego. Esta determinación arbitral desató la furia de los aficionados y del cuerpo técnico del Benfica, quienes consideraron que la secuencia era merecedora de amonestación y, por ende, de la expulsión del «7» merengue. De hecho, por esta secuencia Mourinho fue expulsado y no podrá estar en el banco del Bernabéu la próxima semana.
La tensión acumulada tras el incidente previo de racismo se trasladó a este lance puramente deportivo, dejando la sensación de que el conjunto español terminó el choque con una ventaja numérica que no debió existir.
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