La sanción a los ‘blues’ por la era Abramovich enciende las alarmas en el Etihad Stadium
El reciente veredicto de la Premier League contra el Chelsea ha sacudido los cimientos del fútbol inglés y ha puesto en alerta máxima al Manchester City. El club londinense ha sido sancionado con una multa de 12,4 millones de euros y la prohibición de inscribir jugadores en su academia durante nueve meses tras admitir irregularidades financieras ocurridas entre 2011 y 2018. Aunque el Chelsea evitó la deducción de puntos gracias a su «cooperación excepcional» bajo la nueva propiedad de Todd Boehly, el caso sienta un precedente peligroso para los citizens, cuya investigación abarca 115 cargos por infracciones similares pero sin el beneficio de la autodenuncia.
A diferencia del conjunto de Stamford Bridge, el Manchester City se enfrenta a un comité independiente que evalúa casi una década de presuntas vulneraciones del Fair Play Financiero. La sanción al Chelsea, calificada por algunos expertos como «indulgente» por la colaboración del club, deja claro que la Premier League no dudará en aplicar castigos económicos récord. Sin embargo, el City no cuenta con atenuantes de cooperación y mantiene su inocencia, lo que podría derivar en una resolución mucho más severa si el tribunal dictamina que hubo una ocultación deliberada de información financiera de forma sistemática durante nueve temporadas.
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