Josep Maria Bartomeu ha sido el encargado de bloquear jurídicamente una de las peticiones más ambiciosas del Real Madrid en la instrucción del Caso Negreira.
El club blanco solicitó ante el juzgado el acceso total a la documentación financiera interna de la entidad azulgrana entre los años 2003 y 2021. Ante la falta de respuesta inicial por parte de la directiva actual, el expresidente intervino a través de sus abogados para evitar que un competidor directo tuviera en su poder datos sensibles que exceden el objeto de la investigación penal.
La jueza Alejandra Gil ha dado la razón a la defensa de Bartomeu, desestimando la entrega de informes confidenciales sobre políticas de fichajes, auditorías externas, estrategias comerciales y planes de inversión en La Masia.
En su resolución, la magistrada considera que permitir la consulta de 18 temporadas de actividad económica supondría una vulneración de la confidencialidad corporativa. Desde el entorno del exmandatario se defiende que esta acción era necesaria para proteger el patrimonio del club frente a lo que consideran una investigación prospectiva por parte del conjunto madrileño.
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