El estratega alemán señala directamente a varios defensores y abre la puerta a una profunda reestructuración defensiva exprés.
La exigencia máxima impuesta por el cuerpo técnico en el banquillo azulgrana ha comenzado a cobrar factura a varios integrantes de la plantilla que parecían intocables en el esquema táctico. El rendimiento ofrecido por ciertos futbolistas de la línea defensiva durante el curso pasado no terminó de convencer al preparador germano, quien ha decidido tomar medidas drásticas en este tramo final del mercado. La consecuencia directa de esta falta de sintonía competitiva es la apertura oficial de carpetas de salida para jugadores de la primera plantilla, buscando una inyección económica urgente para rearmar la retaguardia.
La decisión de dejar fuera de la lista de convocados a un peso pesado de la banda izquierda supuso una declaración de intenciones rotunda sobre la jerarquía actual que impera en el equipo. Con ofertas importantes procedentes de la Premier League sobre la mesa del club, la dirección deportiva analiza vender a alguno de sus laterales para acometer la contratación inmediata de un central o un lateral polivalente. La planificación defensiva se encuentra en su punto más crítico, obligando a la secretaría técnica a resolver un rompecabezas táctico y financiero que marcará las aspiraciones del club en la temporada.
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