El giro de 180 grados que hará Hansi Flick en el Barcelona

La marcha del veterano ariete polaco altera la planificación del cuerpo técnico, que se ve forzado a reconvertir su ataque ante la falta de un nueve puro.

El adiós de Robert Lewandowski ha provocado un auténtico terremoto en la estructura táctica de la escuadra barcelonista. Ante la manifiesta imposibilidad de pescar un rematador de área de su mismo perfil en el panorama internacional, el técnico alemán se ve obligado a modificar sustancialmente sus planteamientos tradicionales. Todas las energías del departamento deportivo se concentraron en paliar esta ausencia en la punta de lanza, llegando incluso a posponer la contratación de un defensor central de primer nivel para dar prioridad absoluta a la parcela ofensiva.

La irrupción de Anthony Gordon en el radar culé responde de forma directa a esta urgencia metodológica del preparador germano. Al no disponer de los recursos necesarios para incorporar un rematador clásico, la alternativa pasa por adoptar una delantera mucho más móvil y dinámica. El futbolista británico ofrece ese despliegue físico y asociativo que permitiría al equipo actuar con un falso nueve, una fórmula que el cuerpo técnico ya empieza a asumir como la solución idónea para arrancar la competición oficial con plenas garantías.

Publicar comentario