Con el ataque azulgrana bajo mínimos, Hansi Flick ha señalado en rojo el nombre de Raphinha en su libreta de urgencias.
El brasileño, que todavía no se ejercita con el grupo, se ha convertido en la gran esperanza del cuerpo técnico para cubrir el vacío generacional y futbolístico dejado por Lamine Yamal. Aunque el duelo ante el Getafe parece prematuro, el plan de Flick pasa por darle minutos ante Osasuna para que recupere sensaciones competitivas antes de afrontar el Clásico, partido que el técnico considera vital para sentenciar definitivamente el título liguero.
La inquietud del preparador alemán es notable, ya que ha visto cómo su tridente ofensivo de gala se desmoronaba en el momento más inoportuno. Flick no oculta su satisfacción con el paso adelante dado por Ferran Torres, cuya movilidad y actitud han sido de lo poco rescatable en las últimas jornadas, pero mantiene serias dudas sobre el rendimiento de Marcus Rashford. El inglés no ha cumplido con las expectativas en citas de máxima exigencia, lo que aumenta la presión sobre los servicios médicos para acelerar la vuelta de un Raphinha que se antoja imprescindible para el asalto final al liderato.
Publicar comentario