El mediocentro del MADRID afronta una semana CLAVE con el DERBI y la lista de la SELECCIÓN
La vida de Thiago Pitarch ha cambiado radicalmente en los últimos 14 meses, pasando de jugar en categorías inferiores a ser un fijo en las alineaciones de gala de Álvaro Arbeloa. Su explosión definitiva llegó en el Etihad Stadium, donde demostró que la presión de la Champions no hace mella en su fútbol asociativo y su despliegue físico. Esta semana se presenta como un punto de inflexión definitivo para el joven crack: el domingo le espera un Derbi de máxima tensión y el viernes podría recibir la confirmación de su ascenso a la Selección Española Sub-21, un premio a su regularidad y a su decisión de representar a España frente a otras opciones.
En medio de este torbellino de emociones, la gestión de su futuro fuera del campo también entra en una fase decisiva con el cambio de agencia de representación. El interés de los grandes gigantes de la industria del fútbol por contar con él en sus filas es solo un síntoma más de que estamos ante un jugador generacional. Pitarch, que sonríe ante la «locura» que está viviendo, sigue enfocado en lo que sucede dentro del verde, donde su capacidad para quemar etapas sigue asombrando a propios y extraños, consolidándose como la gran esperanza blanca para el centro del campo del futuro.
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