La jerarquía del alemán y la calidad del lateral impulsan al equipo
La vuelta de Antonio Rüdiger ha devuelto al Madrid a su gran jefe de la zaga, aportando una jerarquía y liderazgo vitales para el grupo. Junto a él, la presencia de Trent Alexander-Arnold ha inyectado una claridad espectacular en la salida del balón y en los cambios de juego.
El lateral inglés aporta un recurso valioso para superar la presión rival, «limpiando» jugadas tanto en corto como con desplazamientos largos. Estos regresos, sumados a la unidad del vestuario, han permitido que el equipo solo encaje un tanto recientemente.
La armonía actual se escenifica en una plantilla que camina de la mano de su entrenador hacia los objetivos de la temporada. Con el liderato recuperado y un pie en los octavos de final, la revolución de Arbeloa se confirma como una realidad absoluta.
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