Los datos confirman que el Barcelona se desploma sin el brasileño
El análisis del ‘big data’ arroja una conclusión irrefutable: el FC Barcelona es un equipo mucho más vulnerable cuando Raphinha no figura en el once. La reciente derrota en el Metropolitano, sufrida sin el extremo de Porto Alegre, evidencia una tendencia que se repite esta temporada, donde los seis tropiezos azulgranas han coincidido con su ausencia o baja forma. La influencia del ex del Leeds United trasciende el ataque; con él en el verde, la capacidad goleadora aumenta de 2,33 a 2,82 tantos por encuentro, pero el impacto real se siente en la retaguardia. Sin su intensidad, el conjunto catalán encaja más del doble de goles, pasando de recibir 0,77 a 1,8 por partido, lo que demuestra que su regreso ante el Girona es vital para las aspiraciones ligueras.
La aportación del atacante carioca destaca especialmente en el «trabajo sucio» y la presión tras pérdida, facetas donde el Barça mejora notablemente sus registros de recuperación y duelos ganados. Las estadísticas reflejan que, con Raphinha sobre el césped, las interceptaciones crecen y los rivales encuentran muchas menos facilidades para rematar a portería, reduciendo la efectividad del oponente del 79% a un escaso 59%. Hansi Flick recupera así a su pieza más equilibrada, un futbolista que garantiza un bloque compacto y que permite al líder recuperar la solvencia defensiva extraviada. Tras superar sus problemas físicos, el brasileño se postula como el factor diferencial para encarar el tramo decisivo de la Champions y la Copa con plenas garantías de éxito.
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