El entrenador lanzó una declaración que evidentemente le costó más caro de lo que fue la derrota 2 a 1 con el Newcastle.
El Tottenham Hotspur ha saltado por los aires. Tras la derrota por 2-1 ante el Newcastle, la directiva ha decidido cesar de forma fulminante a Thomas Frank.
La gestión del danés, marcada por su reciente conflicto con el Cuti Romero tras las críticas del central a la directiva, ha terminado de la peor manera.
Frank no se mordió la lengua tras el partido, señalando que la crisis se debía «a todo el club», unas declaraciones que la junta no ha perdonado.
«Los resultados y el rendimiento han llevado a la Junta a concluir que es necesario un cambio», dictó el club en su comunicado oficial, poniendo fin a una etapa que comenzó en junio de 2025.
Publicar comentario